Polipropileno (PP) + talco: añadiendo talco al polipropileno, reducimos el uso de plástico hasta un 20 % y obtenemos productos más resistentes.
Poliestireno (PS): transparente o coloreado con un acabado brillante, el poliestireno es muy rígido.
Vidrio: existen dos tipos: vidrio borosilicato (no reciclable) y vidrio sodocálcico (reciclable).
Acero inoxidable: durable, el acero inoxidable puede reutilizarse y reciclarse hasta el infinito.
Cerámica: ideal para la restauración profesional, la cerámica es resistente al calor y a los productos químicos, lo que garantiza una longevidad excepcional. Fácil de limpiar y higiénica, realza la presentación de los platos y ofrece un rendimiento fiable en el día a día.
Aluminio: ligero, flexible y 100% reciclable, constituye una barrera eficaz contra la luz, la humedad, el oxígeno y los microorganismos. Higiénico y no tóxico, conserva la frescura, los aromas y la calidad de los alimentos durante más tiempo.